Funcionarios temen que el aumento en el valor del bitcoin genera una demanda extra que podría afectar a un sistema que ya se encuentra muy exigido.

La Administración de Información Energética ha anunciado que comenzará a monitorear el consumo de las compañías dedicadas a la minería de criptomonedas. Este procedimiento se realizará durante los siguientes 6 meses como una medida de emergencia.

La agencia ha señalado que se enfocará en como la demanda de energía de las mineras está evolucionando. También identificará las áreas geográficas de mayor crecimiento y la cantidad de recursos energéticos utilizados para satisfacer esta demanda.

Contexto y necesidad de los datos

La EIA ha justificado la medida apuntando al incremento en el precio del bitcoin en los últimos meses. Un valor alto, explica, supone un incentivo a la actividad minera, que a su vez produciría un incremento en el consumo de energía.

Al momento de realizar el pedido Estados Unidos atravesaba una ola de frío que había producido un incremento en la demanda de energía. El mayor temor era que si se añadía otro factor de estrés, en este caso el bitcoin, los picos de demanda podría llega a afectar las operaciones de las proveedoras así como los costos que deben pagar los consumidores.

Dada la emergencia y velocidad con la que cambia la minería, la agencia encuentra difícil estimar los riesgos sin antes generar los datos necesarios.

Un problema técnico

Como hemos señalado en más de una ocasión el sistema utilizado por una gran parte de las criptomonedas, incluida el bitcoin, es el de prueba por trabajo. Otras emplean el de prueba de participación, como Ethereum actualmente.

La primera consume muchísima más energía que la segunda. El Bitcoin, se ha calculado, consume más energía que varios países, entre ellos Argentina.