Se estira hasta un 40%, convierte el 19% de la energía solar. El polímero creado podría ser clave para la industria de dispositivos móviles, sobre todo los wearables.

Cada vez hay más dispositivos móviles, en particular aquellos diseñados para ser utilizados como prendas de vestir. Los wearables requieren componentes más compactos y flexibles, pero al mismo tiempo un mayor nivel de eficiencia energética. Un elemento fundamental para el futuro podrían ser las células solares flexibles.

En este sentido, el anuncio realizado a fines de diciembre por el Departamento de química e ingeniería biomelecular del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea podría ser clave. Un equipo de investigadores ha desarrollado un nuevo polímero de gran elasticidad capaz de conducir electricidad a gran nivel.

En base a este componente se ha producido y presentado la primera célula solar estirable de alto rendimiento.

Eficiencia y flexibilidad

La célula producida contiene una capa foto activa que se encarga de convertir la luz en electricidad. Esta sección está compuesta por materiales orgánicos. Este tipo de recurso ha probado ser mucho mejor que los materiales inorgánicos dado las ventajas que ofrece en términos de peso y flexibilidad.

El problema hasta ahora ha sido la eficiencia, dado que las células solares no ofrecen suficiente generación de energía para sostener a la mayoría de los dispositivos.

El nuevo polímero consiguió una conversión del 19%, lo que podría indicar que todavía hay mucho por mejorar. Además es 10 veces más flexible que otros compuestos (puede estirarse hasta un 40%).