Una ley intentaba exigir la presencia de un conductor humano en los vehículos automatizados. El gobernador la vetó. Los sindicatos lo acusan de favorecer los ingresos de las grandes compañías antes que la seguridad y el trabajo.

El gobernador de California ha vetado una ley que exigía que todos los camiones y camionetas con sistemas de conducción automatizada tuvieran un conductor humano a bordo. La medida no ha caído muy bien en el sindicato de conductores de camión. Según la organización hasta 250 mil personas podría perder su trabajo ante la proliferación de vehículos automatizados.

El sindicato señaló que el gobierno está sacrificando la seguridad y los puestos de trabajo en favor de un incremento en las ganancias corporativas. Lorena Gonzalez Fletcher, líder de la California Labor Federation apuntó: “Seguiremos peleando para asegurarnos de que los robots no reemplacen a los conductores humanos y que la tecnología no sea usada para destruir los buenos trabajos”.

Un futuro cercano

Según el gobernador la ley vetada era innecesaria dado que ya existe un marco legal sancionado en 2012.

Por lo general el gobernador de California mantiene una buena relación con los sindicatos. El veto en parte ha sido motivado por el temor de que las empresas dedicadas a desarrollar los vehículos autónomos abandonen el estado.

Pero el futuro que tantos conductores temen no es algo lejano. Dos compañías de taxis automatizados ya han sido habilitadas para operar en San Francisco. Quienes apoyan el implemento de los vehículos sin conductor apuntan a que la cantidad de accidentes relacionados con esta tecnología ha sido menor a la vinculada a los conductores humanos.