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Un nuevo sistema creado en Dinamarca ha obtenido mejores resultados que los modelos utilizados en las finanzas y por las aseguradoras. Sus creadores señalan sus posibles usos para la prevención de problemas de salud, pero advierten de los riesgos del mal uso.

Hace un par de días se publicó una investigación realizada en Dinamarca que tenía como objetivo crear un sistema que permitiera predecir con mayor exactitud las posibilidades de que una persona falleciera. Este trabajo se produjo en la Universidad Técnica de Dinamarca, estuvo dirigido por Sune Lehmann Jorgensen y tomó en consideración el trabajo, los ingresos, las visitas al médico y al hospital, así como los diagnósticos resultantes de unas 6 millones de personas durante el periodo 2008-2020.

Los grupos de datos creados fueron empleados para entrenar una inteligencia artificial con un modelo de lenguaje: Life2vec. El resultado fue una IA con la capacidad de evaluar los diferentes eventos en la vida de una persona y considerar que es lo que puede ocurrir a continuación. Incluyendo, por supuesto, pasar a mejor vida.

Comprobación

Para evaluar si Life2vec era capaz de realizar predicciones acertadas los investigadores solo utilizaron los primeros 9 años de información para el entrenamiento previo. Se concentraron entonces en un grupo de personas entre 35 y 65 años. De este grupo la mitad había fallecido durante los años 2016 y 2020.

Le pidieron entonces al modelo que evaluara el futuro del grupo. El resultado fue un nivel de acierto superior en un 11% al conseguido por cualquier otro modelo actual utilizado en las industrias de las pólizas de seguro y las finanzas.

Objetivo

Jorgensen ha señalado que el modelo podría tener un impacto muy positivo a la hora de predecir y prevenir problemas de índole social y de salud. De esta forma los gobiernos podría actuar de forma temprana y evitar mayores perjuicios para la población. También podría ayudar a reducir las desigualdades sociales.

Sin embargo, advirtió que no debe caer en manos de las grandes compañías.

“Está claro que nuestro modelo no debería ser utilizado por compañías de seguros, dado que la idea de los seguros es que, al compartir la falta de conocimiento sobre quien va a ser el desafortunado que sufra un accidente o muera o pierda su mochila, todos podemos compartir la carga”.

Lamentablemente el investigador ha señalado que tecnologías similares ya se encuentran en uso. Jorgensen cree que las grandes empresas las utilizan para predecir el comportamiento de las personas.

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