Un artista fue acusado de utilizar una IA para un trabajo. Al final se demostró que no había sido así. Sin embargo, el estilo hiperrealista y otras elecciones estéticas coinciden con las que han adoptado muchos modelos. Acusaciones y falsos positivos.

El uso de la inteligencia artificial para realizar ilustraciones presenta varias problemáticas. La que más a menudo aparece es el hecho de que durante el entrenamiento de los modelos a menudo se utilizan imágenes tomadas de diversos sitios de Internet sin conocimiento o aprobación de los artistas. La situación empeora cuando el modelo decide que algún elemento de su base de datos es justo lo que necesita para completar una tarea, y no produce casi modificaciones al mismo.

Cabe recordar que aunque existen algunos mecanismos para evitar esto, el objetivo de la IA es siempre predecir lo que quiere el usuario, no crear algo nuevo que no espera.

Ilustradores y empresas

Los ilustradores se han opuesto al uso de la IA por cuestiones económicas y personales, pero a menudo también esgrimen principios estéticos y éticos más generales.

Para las empresas el gran problema son los derechos de autor. Sin una imagen es producida con una IA existe el riesgo de que contenga material bajo derecho de copia y resulte en una acción legal. Esto podría provocar, por ejemplo, que la producción de un libro deba pararse. El resultado es aún peor si el material ya ha sido publicado.

Wizards

Hace unos meses Wizards of the Coast, la compañía detrás de Magic: The Gathering y Dungeons & Dragons, se vio en medio de la polémica cuando se descubrió que uno de sus artistas había utilizado una IA para modificar varias imágenes. Estas ilustraciones habían terminado en los libros de D&D.

En su momento la compañía apuntó que prohibiría el uso de las IA para el arte de sus productos.

Recientemente la empresa ha clarificado que está prohibido emplear estas herramientas para cualquier trabajo final.

Técnicamente los artistas pueden usar las IA para buscar inspiración o evaluar aspectos técnicos de un dibujo.

Otros perjudicados

Más allá de la aclaración lo interesante es el motivo. El primero de diciembre se publicó la ilustración de un guerrero como parte del anuncio de los libros que se publicarán en 2024. Algunos internautas observaron la imagen y pensaron que podía tratarse del producto de una inteligencia artificial.

Cuando la imagen se sometió a un sitio web para comprobar si podía haber sido generado de esta manera el resultado fue mayor al 95%. Como era de esperar esto generó acusaciones y una situación complicada para los involucrados.

Sin embargo, la compañía se contactó con el artista, Nestor Ossandón, y comprobó que no se había utilizado una herramienta de inteligencia artificial.

Entre los elementos que habían originado sospechas se encontraba el brazo del personaje, que parecía desaparecer. Pero en realidad está detrás del escudo, aunque el ángulo es algo abrupto.

El estilo ultra detallado y el manejo de los tonos y las luces, coinciden mucho con el que emplean las IA. Pero lo cierto es que este ha sido el estilo del artista desde mucho antes de que existieran estas herramientas. Este no es de ninguna manera el primer trabajo con tal nivel de detalle y calidad.

Los sitios web utilizados para detectar productos creados por las IA demostraron luego ser completamente indignos de confianza, produciendo casos positivos al examinar obras creadas por seres humanos hace décadas.

Problema de estilo

La conclusión es que los artistas con ciertos estilos han sido especialmente perjudicados. No solo porque compiten más directamente con las IA, sino porque ahora son el objeto de una mirada desconfiada. Tenemos pocas esperanzas de que esta se la última vez que alguien vea cuestionado su trabajo sin otra razón más que su similitud con los productos de una IA.