Según la compañía el grupo obtenía datos de los usuarios sin su consentimiento. Los investigadores sostienen que se trata simplemente de un caso de censura.

Los investigadores del observatorio de publicidad de la Universidad de Nueva York han trabajado durante años examinando el origen y el modo en que se difunden los mensajes políticos en Facebook. Su principal objetivo era descubrir quienes pagan por los avisos y como estos son dirigidos. De esta manera también podían establecer como se producen las campañas de desinformación en la red social.

Hace unos días el equipo ha recibido una muy mala noticia, las cuentas de los académicos involucrados han sido bloqueadas, lo que supone un gran obstáculo para continuar con su trabajo.

Posiciones encontradas

La explicación oficial de Facebook es que la actividad del grupo violaba sus términos de servicio al obtener datos de usuarios sin un permiso previo.

Cuanto hay de verdad en esta afirmación es cuestión de opinión.

Los investigadores crearon para su trabajo un plugin llamado Ad Obserrver que recolectaba de forma automática información sobre los avisos publicitarios que veian los usuarios y la razón por la cual estos aparecían.

Cabe aclarar que el grupo no tomaba datos personales de usuarios individuales, pero registraba los de las cuentas dedicadas a la publicidad política.

Los investigadores apuntan que en realidad la empresa intenta deshacerse de una molestia.

Según Laura Edelson, investigadora del grupo, Facebook quiere silenciar el trabajo que están realizando porque no quiere que nadie advierta sobre los problemas de la plataforma.

Facebook había ofrecido compartir datos con los investigadores, pero la información recabada por la empresa al respecto suele atravesar una gran cantidad de filtros antes de hacerse pública.