Tanto la FTC de Estados Unidos como la CMA del Reino Unido han visto lo ocurrido con Sam Altman como un indicio del poder que una compañía tiene sobre la otra.

La Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos ha iniciado un examen preliminar sobre la participación de Microsoft en OpenAI. El objetivo de esta acción es ver si existen indicios que pudieran apuntar a problemas con las leyes anti monopolios del país. Esta evaluación no implica ningún tipo de acusación formal. Bien podría terminar con la agencia determinando que no hay nada sospechoso.

Control e influencia

Un aspecto que cabe destacar es que a pesar de ser el inversor mayoritario, con USD 13 mil millones, Microsoft no puede considerarse como en control de OpenAI. De hecho la compañía no tiene un asiento dentro dela junta de directores.

Sin embargo, su influencia en los días que pasaron entre el despido y la reincorporación de Sam Altman es innegable. Por lo que los funcionarios podrían llegar a la conclusión de que es necesario investigar la naturaleza de la relación entre ambas organizaciones.

La FTC no es la única agencia gubernamental que ha visto lo sucedido con sospecha. La autoridad para la competencia en los mercados del Reino Unido (CMA) también ha encontrado motivos para alzar una ceja. También en este caso todavía no se ha definido si se realizará una investigación.

Los funcionarios de ambos países entienden que se trata de una tecnología clave y quieren evitar que una sola empresa adquiera demasiado poder.