[ad_1]


Sam Altman se reunión con legisladores de la comisión judicial. Entre otros temas hablaron sobre las IA y la desinformación, la información privada, el derecho de copia, el impacto en el mundo laboral y la necesidad de regular la industria.

Este martes Sam Altman, CEO de OpenAI, se presentó ante la Comisión Judicial del Senado de los Estados Unidos. También estuvo presente Christina Montgomery, la vicepresidente de privacidad y confianza en IBM. Algunos expertos independientes en inteligencia artificial completaron la lista de invitados.

El tema a tratar fue la regulación del desarrollo de las inteligencias artificiales. El lector podría pensar que los ejecutivos y los legisladores se encontraban en bandos opuestos. Unos impulsando la idea de establecer reglas para las IA y otros oponiendose a ellas. Sin embargo no es eso lo que ocurrió, tanto Altman como Montgomery reconocieron la necesidad de regular la actividad.

En alerta

No es la primera vez que Altman manifiesta sus dudas y temores ante el avance de la tecnología. Entiende que supone un cambio fundamental para el futuro y puede producir grandes beneficios, pero tienen grandes riesgos. “Creo que si la tecnología va por el mal camino puede ser muy grave. Queremos ser muy abiertos al respecto, queremos trabajar con el gobierno para evitar que eso suceda”.

Altman cree que el buen uso de los modelos depende de los usuarios. Pero teme que a medida que los sistemas mejoren pierdan algo de agencia.

También apuntó a la necesidad de que se audite el funcionamiento de las inteligencias artificiales y las empresas sean transparentes con el público. Un aspecto con el que OpenAI ha tenido varias idas y vueltas.

Sobre los trabajos

Altam espera que se produzca un importante impacto en el trabajo, aunque cree que el cambio es parte de una revolución tecnológica continua. Entiende que es lógico esperar que el gobierno intente mitigar el impacto.

Al mismo tiempo es optimista ante el surgimiento de nuevas profesiones derivadas del uso de la tecnología. Apuntó en tal sentido que ChatGPT era capaz de realizar tareas, no trabajos en sí. Que debería ser considerada como un herramienta para los trabajadores.

Sobre las IA y los medios

Cuando surgió el tema de la desinformación y la creación de falsificaciones Altman reconoció que el problema era grave. Sin embargo, apuntó, el problema de la difusión de este tipo de material por las redes sociales es en realidad parte de una problemática de las redes sociales y la desinformación.

Sobre el uso de la información privada

Un aspecto sobre el que los legisladores se mostraron complacidos es el compromiso de Altman para que ChatGPT no se entrene con información de los usuarios. Hasta donde sabemos hasta hace poco tiempo lo hacía, así que es posible que sea un cambio reciente.

Altman señaló que OpenAI no sigue un modelo en el que necesite recolectar datos de sus usuarios por razones económicas. Pero advirtió que hay muchas otras empresas que pueden estar interesadas en hacerlo. No necesariamente era una referencia a Meta y a Google, pero el golpe bien podría haber ido en esa dirección.

Algo menos clara fue la respuesta de Altman ante las inquietudes presentadas por el uso de material bajo derecho de copia para el entrenamiento de las IA y el modo en que esto afectaba a los productos derivados. El empresario señaló que estaban trabajando para producir mecanismos de compensación.

Un tema de liderazgo

Un aspecto que resultó claro fue que tanto legisladores como empresarios entendían que las IA serían un factor clave para la economía en un futuro cercano. Por eso estuvieron de acuerdo en que Estados Unidos tenía que ser líder en este campo.

En tal sentido la regulación del desarrollo puede verse como un paso necesario. Varios legisladores advirtieron que la Unión Europea ya tenía una normativa en camino.

Legisladores, ejecutivos y expertos coincidieron en la necesidad de crear un cuerpo especial que se encargue de establecer normas para las IA y vigilar su cumplimiento. La forma que esta entidad debería tomar queda por definir.

Evitando el enfrentamiento

El encuentro duró poco menos de tres horas y se mantuvo en un clima bastante cordial. Es muy probable que tanto OpenAI como IBM tengan como parte de sus estrategias adoptar una postura colaborativa con el gobierno. Las regulaciones, tal como nos enseña la industria de las criptomonedas, tarde o temprano ocurren, los empresarios pueden elegir oponerse a ellas o ser parte del grupo que las oriente.

La reunión permitió que OpenAI e IBM quedaran posicionadas como empresas modelo. Esto puede ayudarles a obtener condiciones que les sean más favorables negociando con el gobierno.

[ad_2]