El gobierno afirma que el objetivo es combatir el crimen informático, los críticos señalan que en realidad se intenta reprimir las protestas sociales. El decreto castiga la alteración del orden público, las noticias falsas y cualquier daño a la imagen del estado.

El gobierno cubano ha lanzado una serie de regulaciones sobre el uso de las redes sociales e Internet. Los decretos aparecen como una respuesta directa a las protestas y las publicaciones que los ciudadanos han realizado exhibiendo sus descontento.

La Internet Móvil llegó a la isla tardíamente en 2018. El nuevo medio le ha permitido a los cubanos acceder a fuentes de información no controladas por el estado. Además ha supuesto un gran desafío para las autoridades.

Las protestas no se organizan con un cabecilla claro al que se pueda detener, en cambio las iniciativas circulan por las distintas redes, foros y comunidades.

Apagones oportunos

Dado que la red sigue bajo el control gubernamental el gobierno decide sobre el acceso a Internet. Por dicha razón se han observado caídas del servicio de horas y horas en los días que siguen a las protestas. Servicios como Instagram, Telegram y Facebook no han estado disponibles.

Internet pone en jaque al regimen cubano

Las autoridades cubanas señalan que las nuevas medidas tienen como objetivo combatir el delito informático así como proteger la privacidad de los cubanos y sus datos personales.

En Julio el gobierno cubano acusó a los protestantes de ser mercenarios al servicio de los Estados Unidos llevando a cabo una campaña de subversión ideológica.

El decretos

El texto del decreto establece que cualquier acto que incite a la alteración del orden público es un crimen. También establece que los proveedores de Internet deben cortar el acceso a aquellos que difundan noticias falsas o dañen la imagen del estado.

Las penas para los infractores no han sido especificadas.