Un grupo de científicos y los pobladores de una villa de Indonesia le han dado vida a Delta, un extraño pero simpático repartidor electrónico.

Los pobladores de una villa de Indonesia, junto a un grupo de científicos, diseñaron un robot para entretenerse. Durante la pandemia ese ingenio se ha convertido en una herramienta de bienestar para los habitantes del pueblo.

El robot realiza varias tareas para la comunidad.

Solo bastan unos pocos segundos para darse cuenta que Delta es un robot especial, en su cuerpo es posible identificar tanto objetos hogareños como de juguetes de niños. Fue creado con los materiales disponibles en la villa.

Tembok Gede es conocida por el uso creativo de la tecnología. De hecho Delta no es el único robot del que dispone.

Un raro y simpático engendro

El nombre es una alusión a la variante del coronavirus que tiene a todos los gobiernos del mundo preocupados.

Aseyanto, líder del proyecto explica: “Con la nueva variante Delta y el incremento de los casos de COVID-19, decidí convertir al robot en un instrumento de servicio público capaz de aplicar desinfectante, repartir comida y atender otras necesidades de los residentes que se encuentran en aislamiento.

El robot se opera a través de un control remoto, por lo que siempre está acompañado por Aseyanto.

En este momento el lector puede preguntarse si se trata de una solución práctica. Quizás no lo sea, el robot cumple más una función moral, es una curiosidad que despierta simpatía y le permite a los pobladores relajarse un poco.

Delta emite mensajes a través de un altavoz deseándole la paz a quienes lo escuchan y anunciando la presencia del repartidor.